Noches mágicas
Noches mágicas
Nuestro antiguo molino aceitero del s. XVIII fue restaurado para ofrecer la exquisitez de un alojamiento rural de máxima calidad y sobre todo para poder descansar y desconectar del mundo. En la planta baja hay un amplio salón con chimenea, una cocina totalmente equipada y el comedor en el molino con sus antiguas piedras y máquinas, exclusivo para los huéspedes. Según demanda se sirven comidas y cenas. El restaurante esta abierto cada día de la semana. En el exterior podrán disfrutar de un gran patio, de una terraza al aire libre, de un baño en la piscina o sencillamente pasear por los alrededores.

Tengo que confesar que no estava segura de comprar el cofre porqué era la primera vez que ibamos a un hotel con los niños un fin de semana. Pero me sorprendí de lo bien que nos salió todo. En el hotel Posada Prada a Tope los niños pudieron jugar al aire libre y en la piscina que tenían climatizada y yo y mi marido pudimos descansar. Además hicimos una excursión guiada encantadora.